Vivienda bioclimática en Burgos, España

Vivienda bioclimática en Burgos, España
Edificio Envite, Valladolid

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martes, 12 de abril de 2016


EL SOL EN LA ARQUITECTURA




La bioclimática es el conjunto de técnicas y estrategias usadas en el diseño de los edificios que, teniendo en cuenta las condiciones y los recursos disponibles en cada clima (sol, lluvia, viento, vegetación…), consigue el confort del inmueble con los mínimos consumo de energía e impactos medioambientales asociados.El factor exterior más determinante es, junto con el aislamiento térmico, el sol. La relación que nuestro edificio tenga con él dependerá del clima del emplazamiento

La declinación solar es el ángulo formado entre el plano orbital de la Tierra alrededor del Sol y el plano ecuatorial terrestre. Su valor es de 23.5º. El eje de rotación forma un ángulo variable con la linea que une la Tierra y el Sol; su valor es de 90º + 23.5º en el solsticio de invierno, 90º - 23.5º en verano y 90º en los equinoccios. Este fenómeno provoca la existencia de las estaciones.

El control de cómo incide el sol en nuestro edificio determinará la radiación solar que éste capta a lo largo del año.

En los climas continentales y en los templados buscamos aprovechar la radiación solar en invierno y protegernos de ella en verano. Es muy agradable disfrutar del sol en esas condiciones, además de reducir sensiblemente las cargas energéticas de calefacción y refrigeración.

La orientación Sur es la mejor para conseguir ésos objetivos (en el hemisferio norte). En verano la órbita solar es muy alta y permite sombrear fácilmente con parasoles horizontales fijos. Además el ángulo del zénit solar es muy grande y, consecuentemente, incidirá muy oblicuo a los acristalamientos de las fachadas (gran reflexión y pequeña penetración)

Por el contrario en invierno el sol tiene un ángulo menor en su apogeo e incide de forma más frontal en la fachada sur (pequeña reflexión).


Figura 1: Ángulos del zénit solar por estaciones.



Figura 2: Esquemas bioclimáticos de invierno y verano. 
Fuente: Alia, arquitectura, energía y medioambiente.


Las orientaciones este y oeste son difíciles de proteger del sol, porque este incide muy perpendicular a esas fachadas al amanecer y al anochecer respectivamente.

Los huecos en las orientaciones norte son energéticamente ineficaces porque no reciben radiación solar en invierno y sí en verano. Pueden ser muy interesantes para proporcionar luz natural difusa, pero conviene moderar su tamaño.

La posición del sol varía a lo largo de cada día del año. Es fácil determinar su posición relativa respecto al emplazamiento de la edificación. Para ello contamos con herramientas como la carta solar.


Figura 3: Carta solar estereográfica de la latitud 40º Norte



También es posible usar herramientas informáticas. Existen muchos programas de diseño en tres dimensiones que tienen una herramienta de sombras que podemos usar para la realización de estudios de soleamiento. Los resultados los podemos mostrar en forma de matriz solar:


Figura 4: Ejemplo de matriz solar.

Incluso podemos mostrarlos en forma de animación:





Vídeo 1: Comportamiento solar en el solsticio de invierno (21 de diciembre)


Vídeo 2: Comportamiento solar en los equinoccios (21 de marzo y 21 de septiembre)


Vídeo 3: Comportamiento solar en el solsticio de verano  (21 de junio)

Los resultados son muy gráficos. En el ejemplo se ve como la fachada sur tiene los principales huecos de la vivienda. Esta fachada se mantiene en sombra la práctica totalidad del tiempo en el solsticio de verano y permite la entrada del sol de invierno durante muchas horas. Simplemente la orientación y el diseño de los parasoles permiten este equilibrio.

También se ha diseñado un porche/invernadero. En invierno permite calentarlo con la radiación solar. En verano se repliegan los vidrios exteriores, permitiendo el uso del porche.




martes, 27 de enero de 2015

VIVIENDAS COLECTIVAS "nZEB". Concurso en Getafe

VIVIENDAS COLECTIVAS "nZEB"

 Concurso en Getafe, España, 2014






Alia, Arquitectura Energía y Medio Ambiente s.l. 



Arquitectos

Carlos Expósito Mora
Luis Marqués Almanza

Jesús Antonio Tejedor Sánchez



Arquitectos Técnicos

Morea y Zaragoza



Ingeniería
Aiguasol

Asifor  


Promotor

Ayuntamiento de Getafe











NZEB 2015-G. CRITERIOS Y OBJETIVOS BÁSICOS DE LA PROPUESTA
Un edificio capaz de invertir el ciclo; un edificio que compense las carencias del pasado reciente (consumo y emisiones muy elevados), sin hipotecar el futuro. Es necesario que los edificios del presente, tengan emisiones reducidas para frenar la aceleración del cambio climático y compensadas por su generación eficiente no solo en aras del cumplimiento normativo estricto.  Todo ello mejorando el confort y calidad de vida de sus usuarios. Esta es la premisa de partida en nuestro caso.

En este proyecto, el vector de la sostenibilidad forma parte, de manera ineludible, del concepto general de la propuesta, no se plantea como un añadido . Todas las medidas previstas y sistemas proyectados, se han diseñado bajo este prisma a lo largo del ciclo de vida del edificio, para permitir también un mantenimiento y operación sencillos.

En este contexto, se plantea trabajar con una metodología de costes optimizados en base a los pilares de la inercia térmica, elevado aislamiento con ventilación controlada y bajas infiltraciones, aprovechamiento de la iluminación natural, el diseño y gestión inteligente de sistemas eficientes asociados al carácter inercial del edificio, y finalmente el uso de energías renovables.

El objetivo previsto es alcanzar consumos medidos finales de energía primaria no renovable inferiores a los 30-35kWh/m2 anuales (consumo casi 0, asegurando letra A de calificación, considerando uso residencial), bajo las condiciones de confort esperadas y con una inversión prevista ajustada a condiciones de concurso.

El marcado carácter de optimización energética de la convocatoria, no debe distraernos de la importancia de la componente arquitectónica; desde la escala del detalle de las soluciones constructivas acordes a su eficiencia bioclimática, a la imagen final que se ofrece y propone a la ciudad, o sea al escenario urbano  y a los ciudadanos.

Esta propuesta pretende integrar como un valor clave la calidad arquitectónica, acorde a los requerimientos estéticos del concurso, para dar impulso al nuevo concepto de edificio que la sociedad demanda. La arquitectura sería así la herramienta para racionalizar la forma y permitir su materialización constructiva, en respuesta a la complejidad de los requerimientos exigidos al edificio, al fin y al cabo los de siempre (firmitas, utilitas, venustas) pero desde el paradigma que nos plantea la sostenibilidad de nuestro futuro.


MEMORIA ENERGÉTICA

La sostenibilidad de la propuesta forma parte sustancial del planteamiento general. Se busca minimizar el impacto de la intervención en el entorno, poniendo especial énfasis en la reducción de los consumos energéticos hasta los valores mínimos que permiten nuestras tecnologías, siempre dentro de los márgenes lógicos de coste óptimo a lo largo de toda la vida útil del inmueble.

Como ya se ha mencionado, son pilares de esta intervención el aislamiento, la inercia, la ventilación controlada, la iluminación natural, el diseño y gestión inteligente de sistemas eficientes, y el uso de renovables.

Aunque la metodología de costes optimizados de la Directiva europea EPBD integra todas estas variables, también indica que resulta relevante el orden de las mejoras. Primero hay que incidir en la reducción de demandas a partir de soluciones de diseño, para continuar con el uso de sistemas eficientes y la generación renovable, y para acabar con un sistema de gestión energética inteligente que permita que las condiciones, y consumos reales, sean comparables a las de diseño. El objetivo previsto es alcanzar consumos medidos finales de energía primaria no renovable inferiores a los 30-35kWh/m2 anuales (consumo casi 0, asegurando letra A de calificación, considerando uso residencial), bajo las condiciones de confort esperadas y con una inversión prevista ajustada a condiciones de concurso.

Algunos de los conceptos planteados (inercia, iluminación natural, suelo radiante, etc.) no se visualizan en las hojas de cálculo energético de concurso, por los que se incide en ellos, en este apartado.

ESTRATEGIAS BIOCLIMÁTICAS
La forma, orientación y porcentaje de ocupación de las dos parcelas limita en gran medida las propuestas de diseño bioclimático. Por tanto las actuaciones de diseño pasivo se han centrado en la piel del edificio y, concretamente, en su envolvente térmica.

El clima de Getafe está encuadrado en el D3 del Código Técnico y está entre los climas BSk (árido de estepa fría) y Csa (templado con verano seco y caluroso) de la clasificación de Köppen. 


Las estrategias bioclimáticas que se precisan son: reducción de las pérdidas energéticas por la envuelta, comportamiento inercial, ganancia solar invernal, protección solar estival, iluminación natural y ventilaciones naturales en la estación estival. 



DISEÑO Y EJECUCIÓN

En el contexto de los condicionantes de pliego técnico de concurso, de las parcelas, de diseño y del programa de usos que se establece en el mismo se plantean soluciones orientadas a una reducción considerable de demandas energéticas (de calefacción, refrigeración y, en la medida de lo posible, de iluminación).

En este sentido, la propuesta pasa por definir unos cerramientos inerciales y bien aislados de las condiciones ambientales exteriores, con unos valores de transmitancia térmica de las partes opacas de 0,21 (muros), 0,19 (cubiertas) y 0,28 W/m2K (suelos), bastante más restrictivos que los establecidos por defecto (reducciones del 30%, 24% y 20% respectivamente), pero con unos sobrecostes acotados y rentables. A eso se debe añadir una proporción de huecos ajustada en un equilibrio entre la iluminación natural de los espacios habitables, la ventilación de los mismos, y la protección térmica, resultante en unas proporciones de hueco en fachada del 35% (NE y SE) y 25% (NO) para la promoción 1.4, y del 35% (a E) y 25% (a O) para la promoción 1.7.2 (en todos los casos considerando los factores solares modificados ajustados mediante los elementos de sombra correspondientes). El objetivo es reducir la demanda energética a valores por debajo de 20 kWh/m2 anuales en calefacción y de 10 kWh/m2 en refrigeración, a la vez que permitir el aprovechamiento de la iluminación natural, tanto en proporción de huecos, como en la distribución de espacios planteada.

En relación a los sistemas energéticos previstos para cubrir esas demandas y el ACS, se plantea el diseño de un sistema centralizado con bomba de calor aerotérmica, con suelo radiante y refrescante en meses calurosos, y aporte de solar térmica en ACS.
Las bombas de calor aerotérmicas seleccionadas, son de elevado comportamiento en transformación (tal como se indica en las tablas de las hojas de cálculo), con valores del orden de magnitud semejante al considerado, en la Directiva europea, equivalente a energías renovables. Sin embargo, se ha considerado el diseño de los sistemas solares térmicos para ACS tanto por la mejora del rendimiento global de la instalación, como por un efecto demostrativo cara a los usuarios de los edificios y de terceros.

Destaca, igualmente, en las instalaciones previstas, el uso de sistemas radiativos en la emisión de climatización (calefacción y refrigeración). Este tipo de sistemas proporcionan, bajo un sistema de regulación adecuado, unas condiciones de confort óptimas para el usuario final a la vez que un consumo energético asociado reducido. Esto último, pese a no reflejarse de forma expresa en las hojas de cálculo anexas, es debido a que las temperaturas de consigna de confort resultan significativamente inferiores (en invierno) o superiores (en verano) que las establecidas en otros sistemas radiantes (radiadores) o, por supuesto, en sistemas convectivos (climatización por aire). Ello se refleja en el Documento Reconocido pendiente de aprobación “Integración de Soluciones Radiantes como Capacidades Adicionales de Calener” desarrollado por el grupo de Termotecnia de la Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía (AICIA) y disponible en la página del Ministerio de Energía Industria y Turismo en su apartado de Certificación de eficiencia energética de los edificios: Propuestas de nuevos documentos reconocidos. 


Por su parte, la recuperación de calor de ventilación de salubridad, se realiza con sistemas de recuperación con una eficiencia superior al 60%. Se plantea este sistema con equipos individuales que permitan cierto grado de gestión al usuario, incentivando su compromiso con la reducción del consumo energético.

Se considera un diseño de iluminación artificial que suponga una instalación inferior a 10 W/m2, bajo unas condiciones de confort en residencial.

Finalmente el diseño planteado de las promociones permite la implementación de sendos sistemas solares fotovoltaicos en cubiertas. Estos se integran en pérgolas que, en base al discurso estético y las posibilidades de proporcionalidad, permitan una producción renovable significativa (con su consecuente repercusión económica) a la par que un elemento de sombra eficiente y demostrativo cara a los bañistas que utilicen las piscinas de las cubiertas. Dichas instalaciones se han valorado energética y económicamente en las hojas de cálculo de concurso


CONTROL DE CALIDAD EN EJECUCIÓN

Más allá del diseño previsto, se cree necesario asegurar fehacientemente la ejecución en obra del mismo. En este sentido, y por encima de las obligaciones normativas, se prevé un análisis específico de la calidad en la implementación de las soluciones constructivas. Esto es, la realización de análisis termográficos y de test de infiltración antes de la entrega de las obras. Los primeros deben permitir la detección de hipotéticos puentes térmicos no previstos y su subsanación en obra, mientras que los test de infiltración (valorado en acreditaciones privadas tipo LEED en edificios residenciales) se prevén con el fin de asegurar la estanqueidad, tanto a efectos térmicos, como por otras derivadas de uso (ruidos exteriores u olores de cocina u otros humos).


SEGUIMIENTO Y COMPROBACIÓN

El diseño de las instalaciones de seguimiento (medición) y comprobación (verificación) previstas, parte de una doble premisa: por una parte, el aprovechamiento máximo de los elementos físicos de los sistemas de gestión y control inherentes al diseño de los sistemas energéticos previstos, y por otra parte, la supeditación a los KPIs (indicadores clave, Key Performance Indicators en sus siglas en inglés) derivados del planteamiento de detalle. En este sentido, y como otra de las mejoras previstas de la propuesta, se plantea que un técnico acreditado CMVP del equipo, defina un Plan de Medida y Verificación, según el estándar IPMVP Vol I, EV0 10000 – 1:2010. El denominado protocolo IPMVP establece los posibles métodos de cálculo y mediciones requeridas para valorar, de forma fehaciente, los efectos de medidas de mejora implementadas en consumidores energéticos. De esta forma el protocolo, de reconocido prestigio internacional y aplicado en acreditaciones tipo LEED, permite definir no solo la metodología adecuada de valoración (a través de una de sus 4 opciones), sino los KPIs requeridos en medición. La propuesta, en su partida de monitorización, plantea un sistema de control y medición de los sistemas HVAC, y de algunas variables de demanda, que se refinará en base a los planteamientos establecidos en la definición del protocolo. Se entiende que en este proceso se optimizará el sistema de medición y control, a la par que se facilitará el trabajo de los organismos competentes que, durante la operación del edificio, implementen el protocolo y lleven a cabo el seguimiento de los datos obtenidos del comportamiento energético del edificio.


RESULTADOS ESPERADOS

Según CTE 2013, el consumo de primaria no renovable exigible en residencial zona Getafe ronda los 60kWh/m2 año. Si consideramos que eso es equivalente a una B, la A estaría sobre los 42kWh/m2 año. La solución propuesta deberá estar por debajo de 35kWh/m2 año y contando con la producción fotovoltacia bajaría hasta 3035kWh/m2 año, que sería equivalente a un NZEB (en previsión de 2016). 


ESTUDIO CONSTRUCTIVO

FACHADAS: Se definen dos bandas horizontales diferenciadas. La zona de los antepechos de ventanas y terrazas y la banda de visión. Se resuelven con fachada ventilada. Este sistema permite colocar el asilamiento en continuidad y da mayor libertad con las curvas. La hoja interior será de bloque de termoarcilla de 14cm de espesor con yeso interior. Por su cara exterior irá el aislamiento de lana de roca de 12cm de espesor y doble densidad adherido y anclado a la fábrica pesada. Después los montantes (o bastidores) de la fachada ventilada, cámara de aire ventilada y revestimiento exterior (inicialmente se plantea de GRC, aunque se pueden estudiar revestimientos ligeros alternativos que permitan las curvas).

La zona de vuelos debe llevar disyuntores térmicos en la estructura. Aislamientos  en suelos o techos (según los casos) cuando los balcones no coincidan en vertical.


ESTUCTURA: Hormigón armado “in situ”, con pórticos paralelos a fachada y forjados unidireccionales. Se introducirán aspectos del anexo 13 de Índice de contribución de la estructura a la sostenibilidad. 



CUBIERTAS: Transitables: Cubierta plana con formación de pendiente con mortero aligerado con arlita, aislamiento de 15 cm. de lana de roca de doble densidad, capa de mortero de 3 cm., lámina impermeabilizante de caucho adherida a bordes, lámina geotextil. Pavimento elevado sobre plots. También sería posible hacerlo con losa filtrón, según los casos.
Cubierta jardín con formación de pendiente con mortero aligerado con arlita, aislamiento de 15 cm. de lana de roca de doble densidad, capa de mortero de 3 cm., lámina impermeabilizante de caucho adherida a bordes, malla geotextil, drenaje de polietileno reticulado en celdas de 30 mm de altura, lámina geotextil, 8 cm. de gravas drenantes, lámina anti-raíces y 30 cm. de sustrato vegetal para plantación de especies rústicas aromáticas.

No transitables: Cubierta plana con formación de pendiente con mortero aligerado con arlita, aislamiento de 15 cm. de lana de roca de doble densidad, capa de mortero de 3 cm., lámina impermeabilizante de caucho adherida a bordes, lámina geotextil, 5cm de canto redondeado.

SUELO SOBRE EXTERIOR Y SOBRE LOCAL: 10cms de lana de roca de doble densidad.




CARPINTERÍAS EXTERIORES: Marco de 57mm de madera laminada. Acabado con barniz al agua, en tonos teñidos o colores sólidos pigmentados. Durabilidad muy elevada, con mantenimiento mínimo y respetuoso con el medio ambiente.
CLASE 4 permeabilidad al aire UNE-EN 12207. CLASE 8A estanqueidad al agua UNE-EN 12208. CLASE C5 resistencia al viento UNE-EN 12210. CLASE 3 durabilidad UNE-EN 12400. Rw = 32 - 42 dB Aislamiento Acústico. Um = 1,6 w/m².ºK Aislamiento Térmico

PROTECCIONES SOLARES: En salones se propone usar contraventanas mallorquinas exteriores. En el resto de huecos se prescriben persianas exteriores, enrollables y orientables, que permitan también el oscurecimiento de la habitación.

VIDRIOS: Dobles, bajo emisivos, cámara de al menos 12mm. En las orientaciones norte se añade argón en las cámaras. El factor solar alto en SE y bajo en resto. El factor lumínico conviene que sea alto siempre.




miércoles, 1 de octubre de 2014

NZEB DE OFICINAS EN MADRID

PROYECTO TOBEEM
VIABILIDAD DEL DISEÑO ACTUAL DE EDIFICIOS DE OFICINAS EN MADRID DE COSTE Y CONSUMO ENERGÉTICO MÍNIMOS EN EL HORIZONTE DE 2020


Consultoría en energía renovable y eficiencia energética

Desarrollo Urbanístico Chamartín SA
 Arquitectura Energía y Medio Ambiente s.l. 

www.alia-es.com

Proyecto cofinanciado por el Ayuntamiento de Madrid, Activos Renta, Asociación de  promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), Desarrollo Urbanístico de Chamartín (DUCH), Gas Natural, Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Jones Lang LaSalle, LKS, Remica, Typsa, Uponor y Yesos Ibéricos.
Dirección técnica: Jordi Pascual
Dirección facultativa: Luis Irastorza
Coordinación arquitectónica: Carlos Expósito
Asesoramiento: Servando Álvarez
Desarrollo metodológico: María Casanova, Damien Tavan, Ángel Carrera y Óscar
Cámara, de AIGUASOL.
Conceptualización arquitectónica: Jesús Tejedor y Luis Marqués, de ALIA

En esta entrada presento un trabajo en el que he colaborado los dos últimos años. Es un estudio detallado sobre las características que habrán de tener los edificios nuevos de oficinas en Madrid a partir de 2020. Se estudian los límites económicos y técnicos para diseñar y construir "edificios de consumo energético casi nulo", los famosos nZEB que nos va a exigir la normativa europea. 

El proyecto TOBEEM se plantea usando el método de optimización de costes expuesto por la CE en la EPBD 2010. Dicho método se basa en la  caracterización de los edificios según la determinación de los costes globales y consumos de energía primaria durante la vida útil de los mismos. 

Se han analizado prototipos de edificios de oficinas estudiando las variantes usuales en los siguientes parámetros:

- Tipos de planta: dos, lineal y cuadrada
- Tipos  de fachadas (10).
- Porcentaje de huecos (variable entre el 30 y el 84%).
- Tipos de vidrio (10).
- Elementos de sombra (10).
- Orientaciones (8).
- Tipos de forjado (2).
- Cargas internas (2).
- Grado de infiltración (2).
- Generación térmica (4).
- Emisión de climatización.
- Ventilación (2).
- Climatología (2).

La combinación coherente de todos los parámetros característicos genera una muestra representativa de los edificios de oficinas.  Posteriormente los tipos se han simulado para conocer su consumo energético en la fase de uso y por último se ha hecho el análisis económico comparativo de toda su vida útil.

El trabajo es muy extenso pero se redactó un resumen ejecutivo de divulgación, que es el que reproduzco más abajo. Si tenéis interés en descargarlo lo podéis hacer en el siguiente enlace:




RESUMEN EJECUTIVO
Desde una visión estratégica, y más allá de los efectos de la crisis iniciada en 2008, la evolución del consumo energético en España se ha caracterizado en los últimos lustros por un crecimiento sostenido del consumo de energía primaria y de los costes asociados, económicos y medioambientales. Ello es debido, principalmente, a una fuerte dependencia de los combustibles fósiles, mayoritariamente provenientes del exterior, y a un preocupante incremento de la intensidad energética en demanda.
De entre todos los sectores que configuran el panorama energético actual, tanto a nivel nacional como europeo, los que presentan los síntomas más preocupantes de crecimiento de consumo energético y, por otra parte, resultan más difíciles de controlar por su carácter difuso, son la edificación y el transporte. Efectivamente, aunque en los últimos lustros se han desarrollado medidas para limitar el impacto ambiental del consumo energético, éstas han resultado más concretas en las fuentes denominadas estacionarias (centrales eléctricas, refinerías, hornos industriales, etc.) que en los sectores denominados difusos, de la edificación y el transporte, debido en parte a su atomización. En España, estos sectores consumían en 2010 el 26.9 % (edificación) y el 39.3 % (transporte) de la demanda global de energía final, siendo los únicos sectores de crecimiento relativo continuado en los 20 años.
Estos mismos problemas, que se detectan igualmente en los países del entorno económico, ha generando un consenso sobre la falta de sostenibilidad energética, económica y política del modelo actual. Ello ha fomentando un nuevo paradigma que, en el caso de la edificación, desembocó en la Directiva sobre el comportamiento energético de edificios (EPBD en sus siglas en inglés) en 2002 (actualizada en 20104), y su transposición en España mediante el Código Técnico de la Edificación (CTE en sus siglas) aparecido en 2007, y actualizado en 20135.
Mención aparte merecen el Plan de ahorro y eficiencia energética 2011-2020, así como el Plan de energías renovables 2011-20206 que, aun siendo aprobados por el Consejo de Ministros en 2011, han sido rebatidos por la Comisión europea tanto en su contenido, como en su aplicación.
En este contexto, el sector de la edificación queda energéticamente caracterizado según los distintos usos de los edificios, que son los que realmente marcan sus intensidades energéticas. En datos de 2010, en España el 87 % de los edificios construidos corresponde a un uso residencial, mientras que del 13 % restante, correspondiente a usos de terciario, el sector de oficinas es el que tiene una mayor superficie construida, con más de 83 millones de metros cuadrados existentes. Sin embargo, la distribución de consumos energéticos no es proporcional a la superficie por usos. También en datos de 2010, el 67 % del consumo energético asociado al sector de la edificación (aproximadamente 16.400 kTep) correspondía al uso residencial, siendo el uso oficinas, para el terciario, el que copa un mayor consumo energético con casi 4.000 kTep.
De estos datos, se deriva que la intensidad energética en edificios de oficinas es, en España, aproximadamente 7 veces mayor que la de edificios de uso residencial. Además, el subsector de oficinas es el principal exponente de dos factores que deberían condicionar la evaluación del vector energético. Por una parte, resulta habitual que los edificios de oficinas se construyan bajo un marco en el que el promotor es, o bien el usuario final, o bien el propietario final que arrienda, bajo distintas fórmulas, a terceros. Ello implica que la factura energética del edificio de oficinas repercute, en muchos casos, al responsable último de la construcción del mismo. Por otra parte, y en mayor o menor medida derivado de lo primero, el subsector de edificios de oficinas ha empezado a vincularse fuertemente el negocio a la eficiencia energética de los edificios, pasando a ser este uno de los principales condicionantes del Real State y valorado fuertemente por los fondos de capital. Como muestra de ello, los edificios de oficinas con certificación medioambiental privada han aumentado exponencialmente en los últimos años pasando, por ejemplo, en el periodo 2001 a 2010 a multiplicar por más de 20 la superficie total de edificios con acreditación LEED Gold en todo el mundo.
A pesar de todo lo anterior, y en el ámbito de los edificios de oficinas, aún existe escasa información de detalle, para nuestra latitud y desde una visión holística, sobre la problemática en el consumo energético de este uso concreto. Aunque se han empezado a sentar las bases para revertir esta situación (con la obligatoriedad específica, por ejemplo, de analizar los edificios de oficinas en el contexto de la EPBD 2010), la problemática resulta amplia y compleja y los objetivos, tanto bajo la perspectiva de la normativa como de la de mercado, muy cercanos en el tiempo.
En este contexto, es necesario paliar esta carencia, analizando en detalle el consumo energético en el sector de las oficinas, sentando las bases y directrices que permitan construir edificios eficientes a un coste acotado y determinando los límites económicamente razonables en edificios de mínimo consumo de energía primaria. Solo esto permitirá encarar un futuro próximo en las condiciones óptimas que permitan enfrentar las normativas y, sobre todo, destacar en un mercado competitivo que es representativo del nuevo paradigma energético.